l'Incontro di Amicizia e Solidarietà Lombardia - Las Tunas (luglio 2001)

la Campagna Regionale di Solidarietà con Las Tunas

interventi di solidarietà e cooperazione realizzati a Las Tunas (1997 - 2004)

l'Associazione in Lombardia

   
documenti

ENCUENTRO DE AMISTAD Y SOLIDARIDAD LAS TUNAS – LOMBARDIA

Las Tunas 16 – 20 de julio del 2001

 

 

Intervención del Coordinador de la Asociación Nacional de Amistad  Italia – Cuba (ANAIC) en la Región de Lombardía Sr. Sergio Nessi.

 

 

 

Aquí estamos algunos invitados por nuestros círculos locales, a quienes yo quiero agradecer y que representan a todas las personas, las asociaciones, los grupos espontáneos, los sindicatos, cooperativas, municipios y provincias de la región de Lombardía que en estos años nos han ayudado, de distintas formas, en nuestro trabajo; y estamos algunos representantes de los 10 círculos que la ANAIC tiene en Lombardía.

 

Me parece esta la sede más propicia para decir una cosa, en primer lugar a la Presidencia del ICAP y a mi Presidente Nacional: dos Congresos de la Asociación y un convenio nacional con el ICAP les dieron a los círculos de las distintas regiones italianas la tarea de establecer hermanamientos con las distintas provincias cubanas, a través del ICAP.

Bueno, los círculos de Lombardía cumplieron.

No sé si bien o mal; sé que con errores, límites, pero nuestro hermanamiento con la provincia de Las Tunas no solo se firmó, sino ha devenido, poco a poco, un real lazo de amistad entre los amigos de Cuba de nuestro pueblo, que modestamente queremos representar, y el pueblo tunero.

Y este Encuentro en que estamos lo demuestra.

 

Hoy, después de algunos años de labor conjunta, pienso que podemos decir que este hermanamiento no solo tiene un pasado sino que tiene un futuro, porque tiene raíces, experiencias, más conocimientos por ambas partes.

 

Nuestra experiencia aquí en Las Tunas ha demostrado toda la validez  de esa estrategia de la solidaridad descentralizada: más militantes de la Asociación participan en este trabajo porque no lo ven como algo lejano sino como algo cerca de ellos, conocen más directamente las actividades que se realizan aquí, sienten tener       (aunque no hayan venido nunca aquí) una relación con este pueblo.

 

Nuestros círculos están más comprometidos en ésta, que es una parte del trabajo de nuestra asociación, y así logramos que se mantengan en el marco de un trabajo colectivo, evitando así el sinnúmero desordenado de iniciativas, a veces personales y por eso equivocadas, y garantizando la unidad real de la Asociación.

 

Escogimos un estilo de trabajo basado en los hechos, no en las palabras: yo conozco bien el valor de las palabras, pero cuando no corresponden a hechos no sirven, y no convencen a nadie.

Podemos repetir mil veces el largo listado de las conquistas de esta Revolución; pero mucho más vale si la gente ve esas conquistas, y la gente puede ver directamente o bien a través de amigos y compañeros que les cuentan sus experiencias directas.

 

Lanzamos ya hace cuatro años, en nuestra región, una campaña de apoyo al Programa Materno Infantil de esta provincia, cada año nuestros círculos aportan a la caja del coordinamiento regional el dinero que recaudan en distintas actividades (fiestas y comidas de solidaridad con Cuba, conciertos, suscripciones, etc.) y todos juntos decidimos, de acuerdo con el ICAP, en qué proyecto de solidaridad del PMI invertirlo.

Pero además esto quiere decir que allá se habla de este programa, de la atención de la Revolución a los niños y a las madres.

Ustedes quizás no se imaginen cómo la gente se queda asombrada, por ejemplo, al conocer de la existencia de los hogares maternos, que en Italia no existen

 

Podemos hablar del bloqueo, y lo hacemos, pero más vale que la gente conozca el alto nivel del sistema cubano de salud, por ejemplo, y como el bloqueo lo afecta.

No hay mejor respuesta a la desinformación sobre Cuba que el conocimiento de la vida del pueblo cubano.

 

Cuando hablaba de estilo de trabajo basado en los hechos no me refería a las donaciones o a los proyectos de solidaridad en sí.

Esas son pocas cosas; no somos ni un gobierno ni una ONG, y para nosotros donaciones o proyectos no son un objetivo sino un instrumento.

 

El valor de un equipo médico, de un túnel de cultivo, de una guagua que llega a Las Tunas no se mide en dólares: su valor está en que detrás de esa donación se encuentra quizás solo una persona más que se ha sumado a nuestro trabajo, que se siente amigo de Cuba, que ve el sentido justo y humanitario de esta Revolución, que cualesquiera sean sus ideas cree en el derecho del pueblo cubano a defender su independencia y a escoger su camino.

 

Nuestra tarea es precisamente esa de aumentar el número de esas personas: este es el granito de arena que queremos aportar a la batalla de ideas que los cubanos están librando.

 

Vivimos, en Italia y en Lombardía, en un medio no fácil, y no tenemos ni grandes medios de comunicación, ni dinero; somos todos voluntarios y la nuestra no es una gran asociación.

Pero hay dos cosas favorables:

La primera es que en Italia siempre ha existido una tradición de apoyo a la lucha del pueblo cubano, desde las guerras de independencia al triunfo de la Revolución, cuando Playa Girón, cuando la crisis de octubre, en todos estos años.

Quiero recordar, hablando de eso, al joven estudiante de medicina de nuestra región, Giovanni Ardizzone, que murió asesinado en una manifestación a favor de Cuba, y les propongo que a partir del 2002, año en que se celebra el 40 Aniversario de su muerte, nuestra Brigada de Trabajo Voluntario pueda llevar el nombre honrado de ese joven.

La segunda cosa positiva es que, a pesar de todos, se mantiene dentro de nuestro pueblo una fuerte simpatía hacia la Revolución Cubana. Se mantiene porque hay admiración, aún en personas con ideas políticas muy lejanas, para este pueblo, sus sacrificios y su tenacidad ante el imperio. Se mantiene porque mucha gente admira la dignidad de este pueblo, y se mantiene porque los italianos conocen más a Cuba: hasta el turismo puede traer consecuencias positivas, y nosotros tenemos muchas experiencias de gente que se nos acerca y empieza a trabajar en la Asociación por haber venido a Cuba en un viaje turístico .

 

Me corresponde, como coordinador de la ANAIC en la región de Lombardía, agradecer a todos los compañeros que en estos años participaron en nuestro trabajo, empezando con todos los que en este momento no tienen el privilegio de estar aquí y allá siguen, gastando sus horas libres, después del trabajo, en la tarea a veces oscura de participar en las fiestas populares que se tienen en verano para difundir nuestro material, recaudar fondos, hablar de nuestra actividad.

Un agradecimiento y un abrazo a todos los tuneros que tuvimos la suerte de conocer en estos años, de quienes pudimos apreciar el valor, la competencia, el calor humano, el entusiasmo y la simpatía.

 

Un agradecimiento al Gobierno, al Partido y a todos los organismos y organizaciones de esta provincia, al ICAP y al colectivo de  trabajadores de su delegación  en Las Tunas.

 

Pero, un agradecimiento especial está dirigido a la persona sin la cual este hermanamiento no hubiera sido posible, a la persona que siempre nos ha sorprendido por su amabilidad, su incansable dinamismo y su eficiencia: la Delegada Provincial del ICAP, compañera Georgina Barea .

 

Estamos en una etapa de la historia difícil y a la vez interesante. Allá se está construyendo la Unión Europea. Una Europa que queríamos más justa con sus ciudadanos más débiles y con los otros pueblos del mundo. Pero es un proceso que, al romper el dominio unipolar de  Estados Unidos, puede ofrecer esperanzas a los pueblos del mundo.

 

Así que, los que allá trabajamos en la solidaridad con Cuba no lo hacemos solo porque hemos aprendido a querer este pueblo y esta Revolución sino porque sentimos que la batalla que el pueblo cubano está librando contra el imperialismo forma parte de una guerra más amplia para un mundo más justo.

 

Muchas gracias.